La inviabilidad de los arrepentidos
Sergio Rodríguez Lascano
Casi siempre cuando se viven momentos candentes entre los de abajo y el poder se viven tiempos de definición. La sociedad se divide porque tiene que dividirse, en tanto bajo el sistema capitalista se viven confrontaciones producto de la ubicación de cada uno, con relación al poder, al dominio y en especial a la propiedad de los medios de producción.
Este sistema de dominación se desarrolla en medio de antagonismo que no siempre el poder tiene la posibilidad de rebajarlos a simples disonancias sociales.
Con el movimiento del magisterio democrático (CNTE) esa cuasi ley resurge y se manifiesta. Los actores pueden cambiar un poco, sobre todo en el campo de los que ahora están en el gobierno, pero abajo, pues el sindicato que ha luchado desde décadas atrás sigue, no digo igual, porque cada día gana más parcelas entre los trabajadores de la educación, reivindicando las demandas que desde hace años han, no sólo, reclamado sino que han sido la base de ganar una autoridad moral en el conjunto de los trabajadores que luchan.
Desde luego en esos momentos de polarización social igualmente se decantan viejos aliados que ahora ocupan otro papel en la sociedad. Y entonces surgen los que declaran, desde la aparente neutralidad, que la demanda de la CNTE de eliminar la reforma al sistema de pensiones de 2007 del ISSSTE es “inviable financieramente”. De risa loca proviniendo de alguien que se reclama anarquista.
“Inviable” ¿para quién? ¿Para la economía del país (otra abstracción)? ¿Para la macroeconomía? ¿Para el sistema financiero? ¿Para el presupuesto nacional? ¿Para la relación de la 4T con los bancos?
La reforma al sistema de pensiones entregó una veta impresionante de recursos (los fondos de pensiones) al capital privado. Los principales grupos financieros que manejan las AFORES son: Afores SURE (grupo fiannciero colombiano) Blacrock contro el 3.5 por ciento de las acciones; AFORE XXI Banorte de la familia hank González y Gonzales barrera; con un 7.2 por ciento de acciones de Black Rock; AFFORE Coppel de la familia Coppel, la cual por cierto invierte una cantidad importante de recursos en los fondos financieros de Black Rock; AFORE Profuturo del grupo Bal, de la familia Baillères (dueños del Palacio de Hierro, Peñoles, el ITAM y GNP seguros; AFORE Inbursa de la familia Slim, dueños de una parte importante de México, cuyo jerarca promueve modificar la edad límite de retiro de los 60 o 65 años, según la modalidad, a los 75 años, desde luego que esto sería muy beneficioso para él ya que se ahorraría de pagar las míseras pensiones en 10 años. AFORE Azteca, de la familia Salinas Pliego y creo que con eso está dicho todo; AFORE Citibanamex vendido recientemente a Fernando Chico Pardo, que hace años fue pieza clave para manipular a los trabajadores telefonistas y bancarios. Y finalmente se encuentra AFORE Pensionissste que maneja únicamente el 6.6 por ciento del conjunto del retiro y que tiene la comisión más baja.
Entonces retomamos la pregunta: ¿A quién perjudica la eliminación de la privatización de los fondos de retiro?
Todo mundo sabe que los fondos de retiro de los trabajadores de casi todo el mundo son parte fundamental del apalancamiento que tienen los estados para financiar sus obras y fuentes de ingresos para el gran capital financiero. Los fondos viajan por todas las bolsas de valores del mundo buscando aquellas que más les convengan (a los banqueros, no a los trabajadores) igual buscan los mejores fondos de inversión sean los de BlackRock o Vanguard o State Street Global para buscar mejores ganancias.
Desde luego eso nunca se ve reflejado en beneficio alguno para el trabajador que sin saberlo con lo que ahorró durante su vida laboral, donde hizo ricos a sus patrones está haciendo más rico a los ricos ubicados en el capital financiero.
Yo sé que un economista del ITAM o de la UNAM creo que no hay mucha diferencia, por lo menos mayoritariamente en estas épocas dirían: “pero esto traería una crisis del sistema bancario y una crisis de credibilidad entre los inversionistas internacionales”. Y en la afirmación queda claro para quién es inviable la propuesta de la CNTE.
Pero veamos ahora la otra parte del problema, para mí la más importante.
Desde el 27 de enero de 2016 se decidió la creación de La Unidad de Medida y Actualización (UMA), como siempre que algún gobierno toma alguna medida que va a afectar directamente el salario de los trabajadores busca una explicación sublime: es fundamental abaratar las multas y los créditos hipotecarios (el capitalismo de los sentimientos) y entonces decidieron que las pensiones se pagarían con base en las UMAs.
Desde su creación la UMA ha perdido un 62.76 por ciento con relación al salario mínimo. En 2026 una UMA equivale a 117.31 pesos mientras que el salario mínimo es de 315.04. o sea una UMA equivale al 37.24 del salario mínimo. Pero lo que le descontaron a los trabajadores a lo largo de 40 o 50 años de trabajo lo hicieron con base en su salario y no con las UMAs.
Si quieren proteger a los trabajadores de multas o de hipotecas, pueden dejar las mismas relacionadas con la UMA, pero las pensiones deben estar relacionadas a los salarios. Lo otro, lo que existe, es una manera de poner a los jubilados en condiciones de miseria y precariedad.
La lucha de la CNTE no es beneficio propio sino que se ubica en función de los intereses económicos de los trabajadores.
Inviable no es la propuesta de la CNTE sino seguir viviendo con pensiones raquíticas de esos trabajadores que son los que han mantenido el funcionamiento de este país.
Y, desde luego, dejo al último que la actual presidenta con A, durante su campaña y en la lógica de toda la clase política, tal y como lo ha hecho el PAN, El PRI, Convergencia, el verde (las minúscula son a propósito) y el pt (la misma razón anterior) o Morena, se comprometió con los trabajadores de la CNTE ha echar abajo la Ley del ISSSTE. Bueno una promesa más no la empobrece, empobrece a otros. Sólo que aquí hay un problema; hay seres humanos, trabajadores, sindicatos comunidades que le dan mucha importancia a la palabra.
Entonces de pena ajena los que hablan de la “inviabilidad financiera” sobre la propuesta de la CNTE.
Apoyo total a su lucha.
Sergio Rodríguez Lascano: Economista y luchador social.
