«El espejo que  nos ponen enfrente me cuestiona, me confronta y me cuesta verlo, pero por otro lado me esperanza muchísimo», Obra de teatro zapatista se presenta en San Cristóbal de Las Casas.

San Cristóbal de las Casas. 20 de agosto. El teatro que nosotros hacemos lo hacemos en común, afirmó el Subcomandante Insurgente Moises, en encuentro “Las artes bajo acoso”, en el Cideci Unitierra. Primeramente nos reunimos con los compañeros coordinadores y coordinadoras de los doce caracoles y planteamos el tema que queremos realizar, añadió. Surgen muchas ideas y empezamos a ordenarlas, luego surge un borrador de la obra que queremos hacer, después se llama a los actores  y se les explica lo que se quiere hacer y ellos también dan sugerencias, compartió el dirigente zapatista. Enseguida se hace un ensayo en cada caracol, por separado se ensaya primero, los actores empiezan a hacer ejercicios y prácticas y se van comunicando cómo va cada caracol. Una vez que ya saben su papel se vuelven a reunir los 12 caracoles y empezamos a practicarlo todos juntos, hasta que nos sale, expuso El Subcomandante.

No sabíamos técnicas, pero si sabíamos la importancia de la obra de teatro, de tocar temas como el final del sistema capitalista, comentó el insurgente. Luis de Tavira, nos ayudó con el método y forma como dice él, y eso nos facilitó entender cómo debe de ser un actor y que no estemos quietos como estatuas, añadió Moisés. Con respecto al vestuario, cada quien construye lo que le toca presentar, y es una sorpresa para nosotros porque eso no está planeado cómo serán los instrumentos y su vestuario, reveló. Como coordinador mi trabajo es ver los lugares, los tiempos y los traslados para los ensayos, externó el rebelde zapatista. Lo que sí es un poco complicado es presentar a 240 artistas, subrayó.

Lo primero que me nace decir de lo que estoy sintiendo es gracias, unas gracias enormes a esta generosa convocatoria que nos hacen para estar aquí externó el dramaturgo Luis de Tavira, al iniciar su participación en la mesa sobre teatro. Me resulta muy difícil no soltarme a llorar por la significativa experiencia que me han regalado y por la inmensa generosidad y genialidad del Subcomandante Moisés, y de los jóvenes y su trabajo, compartió Don Luis a las Bases de Apoyo zapatistas e invitados nacionales y extranjeros. Se dice fácil 240 actores, que primero eran 500, dónde, quién puede hacer un teatro multitudinario y luego hacerlo tan bien, con esa condición que tiene lo que es arte, y que es exigencia y superación, no está nada sencillo, reconoció de Tavira.

Aquí aprende uno, pero luego al final de la experiencia, con el cariño avasallador de los jóvenes, estoy avasallado como para irme a la reflexión distante y crítica que también es lo que hace falta, prosiguió maestro de teatro. Agradezco este reconocimiento de ser considerado un colega, que me hayan dado la oportunidad de entrar al proceso de creación, abundó.

Hay que pensar y hay que hacer, fueron las palabras que de Tavira recordó del Subcomandante Moisés. Si, el teatro es fruto del pensamiento, pero no cualquier pensamiento, de ahí nace el hacer, que tampoco es cualquier hacer, el teatro es una realización del pensamiento, agregó el director de teatro.

También es un hecho contundente que no hay que olvidar que la historia de la humanidad no sería la misma sin el teatro, sin el teatro los seres humanos no nos consideraríamos personas, persona es una palabra del teatro, es la personificación que creó la idea identitaria de que somos personas y cada persona es única, explicó el director de escena. La labor artística del EZLN, es resultado de todo lo que ya hicieron, de su rebeldía, de su indeclinable convicción que es contagiosa y que contagia al mundo, abundó.

En su participación la actriz Marina de Tavira, comentó a los jóvenes teatristas zapatistas que es hermoso poder atestiguar el legado vivo de un sueño, ustedes encarnan ese legado y lo viven, hoy nos presentaron dos funciones y nos presentaron una puesta en escena que es una enseñanza de muchísimas de las cosas que nosotros buscamos en el teatro. El teatro que ustedes hacen es comunitario realmente, no sólo en la intención y las palabras, reconoció.

El espejo que  nos ponen enfrente me cuestiona, me confronta y me cuesta verlo, pero por otro lado me esperanza muchísimo, y por eso digo que estoy muy alegre por que el desconsuelo me lo curaron un poco, porque en ustedes vi la encarnación de esa esperanza, externó a las nuevas generaciones zapatistas la ganadora del premio Ariel y nominada al Óscar.

El director Diego del Río, compartió que también se sentía muy conmovido por poder haber actuado aunque sea un momento en los ensayos de la obra zapatista, que les permitió sentir esa coordinación colectiva, esa sensación de ir juntas, juntos y son sentimientos que las palabras no pueden hacerle justicia al regalo que me voy a llevar para siempre y la inspiración para replantear muchas cosas. Todo ello cambia toda mi dimensión del presente de las cosas y hago eco a ese sentimiento de alegría, abundó el dramaturgo.

Por su parte el actor David Gaitan, agradeció la invitación al encuentro y expuso que en ocasiones no es complicado que se nos olvide lo esencial ante la velocidad del sistema en el que vivimos que nos termina por absorber, por lo que reconoció los espacios de arte convocados por los zapatistas que nos ayudan a recordar lo fundamental. Una pregunta que surge en los periodos formativos es ¿por qué el teatro?, ¿por qué si?, una de las respuestas es porque el teatro es un servicio social, expuso el también guionista, a los jóvenes zapatistas. Hay que decir obras que sean oxígeno, que digan la verdad, hay que organizarnos, convocó.

Posteriormente tocó dar su palabra a la actriz Ofelia Medina, quien también agradeció la invitación al encuentro: gracias muy profundas porque aquí entendí el sentido de la vida, expresó. Medina recordó que los primeros que escucharon el llamado zapatista fueron los artistas, el día 16 de enero de 1994, en la plaza de Coyoacán en CDMX, antes Distrito Federal, hicimos un evento en el que fueron los rockeros, actores, actrices y juntamos 60 toneladas de alimentos, los cuales trajimos a Chiapas.

El movimiento solidario de la comunidad artística no paró en todo el año del 94 y tocamos el corazón de muchas personas más para seguir apoyando, reconoció Ofelia. Ahora seguimos aprendiendo el Común, a actuar en colectivo. La comunidad es el futuro, el individuo está muerto, evidenció la también productora.

A un mes de iniciado los encuentros zapatistas de arte resistencias y rebeldías, el ánimo de las bases de apoyo del EZLN y la sociedad civil nacional e internacional no ha disminuido.

La presencia de las jóvenas y jóvenes zapatistas ahora en el CIDECI Unitierra, ha dado un mensaje profundo a los asistentes. Sus voces, gestos y movimientos, pero sobre todo el silencio ha mostrado al mundo el compromiso en la defensa de la vida.

Hoy por tercera ocasión se presentó la obra de teatro «El día después y el común», en Chiapas. Una muestra artística donde se ve a la humanidad como en el principio de los tiempos a consecuencia de la destrucción de la madre tierra por el sistema capitalista.

La obra escenifica aquel día después donde habrá quienes todavía quieran revivir el capitalismo, pero habrá quienes al ver las causas quieran cambiar a una vida en común, lo que significa: tierra en común, agua en común, respeto y cuidado al medio ambiente en común, no al alcoholismo, no la drogadicción, respeto al derecho de las niñas, niños y adolescentes en común, respeto al derecho de las mujeres, para una vida digna.

No sé vende el conocimiento, sino que se comparte en común.

Esta obra también nos muestra toda la destrucción de la naturaleza y que si se sigue en ese camino de la “máxima ganancia”, “sobreexplotación”,  “el desarrollo”, seguramente llegaremos a ese final.

El mensaje de esta obra de teatro zapatista es universal “se puede presentar con diálogo o en silencio”. Así lo consideró el subcomandante insurgente Moisés que ante la presencia de diversas lenguas tanto locales como internacionales la obra se presentó en silencio, en señas ademanes y carteles.

Bajo la fase del Cuarto Creciente de la luna, las y los jóvenes muestran la reflexión sobre los valores y principios que nos guía actualmente y si estamos a tiempo de evitar el día después. Resistir o resignarse, son los cuestionamientos que desde el arte nos hacen los Zapatistas.

Para hoy viernes 21 de agosto también se tiene contemplado otra variante de la presentación de la obra de teatro, para posteriormente realizar la mesa sobre Teatro donde se dará el diálogo entre personalidades de las artes escénicas y las nuevas generaciones de teatristas zapatistas.

Videos de la obra de teatro «El Común y el día después», y de las participaciones en la mesa sobre Teatro:

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