Fotos: Ikal Benjamín
San Cristóbal de las Casas, Chiapas. 21 de agosto. La mesa de teatro inició con la presentación del grupo de música “Xaolin Wolf” de cumbia japonesa. Su presentación se dió entre una animada participación de los presentes quienes no se pudieron resistir al ritmo de la cumbia japonesa y se levantaron de sus sillas para seguir el ritmo ante tan particular género que es para la escucha, para el corazón y para el cuerpo, como indicaron sus integrantes. El mismo Capitán indicó que se tuvo que controlar porque ya iba a agarrar pista.

Posteriormente en su cuento Gocú, Marcos compartió que hay una enfermedad incurable, progresiva y terminal, que todos la tienen pero no lo saben o aún no saben que la padecen, esa enfermedad se llama calendario, y hay quien se esfuerza por detener y hay quien se esfuerza por detener e incluso revertir sus efectos.
Lo único que reduce los efectos de dicha enfermedad es la memoria, abundó el insurgente, por eso hay que cultivar la memoria. Por que no se trata sólo de recordar, se trata de contextualizar los recuerdos, recalcó. Cuando estos artistas nos han contado sus recuerdos, nos han contado sus miradas. Su mirada ha vuelto a la infancia, a la juventud y han rejuvenecido, y en su memoria no sólo han anulado el calendario también han revivido a sus ausentes, compartió el vocero zapatista.

Como he visto en los compañeros zapatistas, es la memoria lo que define al ser humano, y que uno no envejece ni muere si alguien, quien sea, le hace un lugarcito en su memoria y así le cura y alivia y le da vida, añadió Marcos. Por eso cada vez que recordamos al Sub Pedro, lo traemos de vuelta, lo curamos en sus heridas de bala, le damos su café amargo y cigarrillos, y no hablamos, sólo nos miramos, es decir, nos abrazamos, y volvemos hace 33 años, y hace 500 años y hace miles de años, porque nos sobra memoria, y la memoria es la amiga de la comunidad, recordó el rebelde chiapaneco. Por eso los pueblos zapatistas no envejecemos, porque hay memoria y hay quien hereda esa memoria y la hereda a otro, otra, otroa, y así seguirá por lo menos los siguientes 117 años, explicó el otrora Galeano.
La mirada no es un privilegio del sentido de la vista, sino del corazón. Si prevalecen las miradas, es porque prevalece el corazón. Vamos a la Ciudad de México, para hacerles saber a los colectivos de buscadoras que las miramos y para confirmarnos que lo saben, que lo sienten, adelantó el Capitán.

Posteriormente tocó la palabra a la actriz de teatro Esmeralda Aragón, quien explicó que el teatro comunitario no es el que se lleva a las comunidades más recónditas tan sólo por que se haya ganado una beca. No estamos pidiendo que nos lleven cultura porque siempre nos estamos cultivando, sabemos cultivar la tierra, mantener vivas nuestras lenguas, puntualizó Aragón.

En su participación los integrantes del grupo de teatro Línea de Sombra Jorge Vargas y Eduardo Bernal, conversaron sobre lo que llamaron Relatos Fracmentarios de una práctica artística, una práctica teatral. Tales relatos están pensados como un modelo de armar, como si fueran hojas sueltas, como pequeñas piezas autónomas con las que pensamos abrir relativas respuestas a dos interrogantes: ¿Qué cuentas rinde el teatro? y ¿Es posible encontrar gestos de vida en contextos de violencia?, compartieron los actores con 33 años de experiencia. Por último tocó el turno a Hernán del Ríego, quien llevó a la mesa una propuesta que describió como respetuosa y humilde de ciertas pedagogías decoloniales en torno al arte.

Por último el Capitán Marcos, extendió la invitación para vernos el día de mañana 22 de agosto en el caracol Jacinto Canek, del municipio de Tenejapa, donde continuarán las manifestaciones artísticas de Bases de Apoyo Zapatistas e invitados nacionales e internacionales.
Videos de las ponencias del viernes 21 de agosto:
