Chiapas: CUANDO LA CRISIS DE INSEGURIDAD TRASTOCA HASTA LOS SENTIMIENTOS

Cupido en la mitología Romana es el Dios del amor, ese mismo que ha flechado  a Omar de segundo grado de Telesecundaria y lo ha hecho despertar un sentimiento nuevo e  inexplicable hacia Laura, quien todos los días viaja desde su comunidad (la cual  pertenece al vecino país de Guatemala) a la escuela Telesecundaria “Tonatiuh” del lado mexicano, ella es  un año menor que Omar  y cursa el primer grado. 

Los  sentimientos que ambos comparten,  son una especie de cortejos y emociones prematuras difícil de explicar y también  de ocultar, tal cual se quisiera tapar el sol con un dedo, es un secreto a voces en cada rincón de la escuela telesecundaria y una novedad para los demás adolescentes, “son novios” susurran por doquier, los mismos adolescentes  quienes ven reflejado en Omar sus mismos deseos.

  Es tanto lo que sus compañeros  comentan que  ha llegado a oídos del profesor de Omar, quien tratando de mediar entre la privacidad del alumno y cargando la responsabilidad de ser él quien oriente a los adolescentes, se ve obligado a revisar los cientos de circulares que han llegado durante el ciclo escolar, para ver cómo proceder y como siempre sucede el que más se necesita es el que no existe, por lo tanto, obligado por la situación   decide tomar cartas en el asunto  y cita a los  tutores de ambos adolescentes a la dirección escolar, una plática que le permite aclarar que en esta etapa de la vida el estudio debe estar  por encima de cualquier noviazgo, donde además el profesor ve un sentimiento de orgullo por parte del padre de Omar y un tono más sereno y disgustado por parte del padre de Laura, quien en todo momento desaprueba cualquier intento de relación o como se le pueda llamar.

    Para Omar lo prohibido  se convierte ahora en una  obsesión, y si el pecado es  verse en la clandestinidad, entonces no duda en proponerle a Laura ir a hablar con su padre y así solicitar    permiso que les permita verse y platicar con mayor confianza.  Porque  ¿quién como Omar no ha sentido en  el cuerpo esa segregación  potente de neurotransmisores y hormonas?  (Dopamina,  oxitocina y noradrenalina que  dan esa energía y corazón acelerado o bien llamadas mariposas en el estómago). Que  le provoca pensamientos obsesivos sobre Laura, relegando el estudio a un segundo plano y le permite  enfrentar retos como convencer a un padre enfadado de permitirle acercarse a su hija, o de entregarle a ella un ramo de rosas  frente al hermano mayor, quien es el que todos los días va por ella a la salida de la escuela, y aun corriendo el riesgo de ser rechazado por lo imposible que resultaría para Laura explicar que el regalo proviene de alguien que busca ser solo “amigos”. 

Cuando al fin todos empiezan a ver con normalidad el hecho de que se vean,  puedan platicar  y se confiesen sus sentimientos una serie de acontecimientos se empiezan a desarrollar en la zona fronteriza limítrofe entre México y Guatemala, lo que genera angustia entre la población en ambas partes de la frontera , también incertidumbre por lo que el futuro depara, las familias afligidas toman decisiones apresuradas, porque aplicando una jerarquía de necesidades el amor tiene que esperar si se tiene que salvaguardar la vida e integridad.

La situación se complica aún más cuando derivado de los violentos conflictos que azotan la frontera, la comunidad donde vive Laura queda incomunicada con México, ya que el camino fue destruido y se colocaron barricadas de piedra para evitar el avance de los grupos que se pelean el control de esa zona, imposibilitando así la llegada de Laura a la escuela telesecundaria y por consiguiente reencontrarse con Omar como normalmente sucedía.

Omar sigue asistiendo  a la escuela pero al ver el pupitre vacío donde antes se sentaba Laura, le genera un conflicto emocional y lo distrae aún más de las tareas y actividades escolares, su rostro ya no refleja la misma sonrisa como anteriormente sucedía y siente angustia por saber si ella   se encuentra bien en la comunidad donde vive o si algún día podrá regresar a clases como normalmente lo hacía.

En los últimos años la violencia no ha cesado en la línea fronteriza de Chiapas con Guatemala, lo que ha ocasionado no sólo la pérdida de vidas inocentes y un desastre económico en la región, sino también el desplazamiento de muchos alumnos para continuar sus estudios en otras regiones del país o incluso en otros países, y los alumnos que decidieron quedarse muchos de ellos han lidiado con problemas emocionales y mentales como, ansiedad, psicosis y ataques de pánico, los cuales afectan su rendimiento escolar.

Marlyn Mendoza Sáenz

Foto : Desmi A. C.

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