Encuentro de arte en territorio Zapatista, una diversidad que inspira

Una etapa de las diferentes convocatorias zapatistas de este mes de agosto terminó hoy en el Semillero Comandanta Ramona, del caracol de Morelia, municipio oficial de Altamirano,

Desde el pasado 1 de agosto hasta este Endomingo 16, Bases de Apoyo Zapatistas e invitados nacionales e internacionales convivieron en el Encuentro de Artes y Encuentro de Residencias y Rebeldías.

El intercambio de sentimientos y conocimientos fue mutuo, afectuoso y trascendental para la construcción de ese otro mundo posible, alterno al capitalismo.

El Semillero zapatista Comandanta Ramona, fue nuevamente el foro donde la literatura, la música, poesía, baile, pintura, entre otras artes, rompieron con los tiempos y geografías que impone el gran capital y dieron paso al tiempo de la reflexión y rebeldía de manifestaciones artísticas muy otras.

La inspiración es la palabra clave para describir este Encuentro en el Semillero Comandanta Ramona,

Las manifestaciones artísticas que han estado participando han estado siendo parte de la memoria colectiva de las los presentes.

Anticolonialismo cultural a través de manifestaciones artísticas como arte urbano, visto en el lenguaje de la gráfica y el grabado, el cual actualmente representa orgullosamente el sur global.

El rap convertido en resistencia zapatista, y los corridos de lucha, son una experiencia de creación organica y por supuesto  organizada.

Feminismo anticolonial y la lucha del pueblo Lakota convergiendo con colectivos anarquistas y comunistas del norte  de Finlandia.

Cómo siempre los bailes nocturnos en los que las bases de apoyo zapatistas no pararían de bailar si no se tuviera que dormir.

Han sido días íntimos entre la sabrosa comida del comedor el común y buenas retas de fútbol.

Esta ocasión la obra de teatro que presentaron los jóvenes zapatistas nos sorprendió a todos con un diálogo silencioso a manera de mímica y letreros directos y sencillos que expresaban algunas de sus prácticas representativas del común.

Taller de creación de juguetes ofrecido por una mujer  sobreviviente de atenco y otras veteranas, han estado siendo utilizados por las infancias para divertirse inocentemente mientras las presentaciones van invitando a la conciencia.

Un taller de serigrafía en el que los jóvenes y las jóvenas se motivaron a participar. 

Cuando el sol se va ocultado el semillero zapatista, las presentaciones se iluminan para volvernos a darnos cuenta en donde estamos y que estás montañas nos inspiran porque en ellas la resistencia por el común, es una realidad.

Nota: Colectivo Armadillo Suomi y Pozol

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